Efecto pantalla

As I said before I kept some of the furniture pieces which were left in the apartment and this is one of them: a 1970’s lamp which I reinterpreted with a new animal print shade. I used the same fabric for other lamps, it matches the colors and style of the sitting room and it keeps the retro flavor of the original lamp.  

Entre los muebles que se quedaron en el piso estaba esta lámpara de los años setenta con bandeja. Quise quedármela porque me recordaba mucho a una que tenía mi abuela. Para sacarle el aire viejuno decidí cambiar la tela de la pantalla por una de “animal print” que utilicé para más de una lámpara en el piso. Combina bien con los colores del piso y con el estilo retro de la base.

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Little details…

In my previous post I showed you the “after” version of my sitting-room. Here you have some of the inherited elements which stayed at the apartment; I could not resist recycling this Chippendale-style coffee table made of wood and marble, perfect for our reckless lifestyle. The old table was too dark so I transformed it with water-based white paint (no spray since I was pregnant at that time). The change threw in some light and a chic touch.

En mi post anterior os mostré la imagen de mi sala de estar restaurada, ahora me gustaría comentar un par de detalles. Empecemos por la mesa de café: cuando compré el piso, sus dueños me preguntaron si quería quedarme con algún mueble, dado que se iban a deshacer de ellos; teniendo en cuenta mi gusto por la restauración y el reciclaje de muebles retro/vintage (esa es la base de la mayor parte de mi mobiliario, cada uno de su padre y de su madre) esta era una ocasión que no podía dejar pasar. Y para muestra un botón: mesa de madera maciza estilo Chippendale de garras, con mármol en la parte superior. Adoro el mármol, siempre que veo una mesa con este tipo de cubierta no me resisto, además es muy sufrido, al contrario de la madera. La pieza era demasiado oscura así que la pinté de blanco. Todo parece chic y francés cuando se pinta de blanco o de colores empolvados, sobre todo si hay formas orgánicas como en este caso, es una especie de magia. Normalmente sabéis que para este tipo de cambios utilizo sprays de Montana Colors que dejan un acabado profesional. En esta ocasión, como estaba embarazada, tuve que optar por una pintura al agua menos tóxica que se aplica con brocha. No sé qué os parece pero para mi la mesa gana mucha luz y encanto con esta nueva tonalidad, además así se combina a la perfección con los otros elementos de la habitación.

 

Y después

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In my last post you have seen the “before” version of my sitting room; now I show you the “after” one. I will  pay attention to the details later on, now I would mainly like to highlight the process to change the spirit of the place; I had the whole apartment repainted in white, including doors and frames. The wooding flooring was worn out and after having it properly restored the wood regained its vitality, its nature and charm. Paint and floor meant the world to this space. I wanted to preserve the vintage essence of the place but it definitely needed a face washing. 

En mi último post os mostré la sala de estar tal y como me la encontré la primera vez que entré en el piso. Aquí os muestro una imagen del “después”. En futuros posts comentaré en detalle cada pieza pero ahora querría simplemente enfatizar el poder que tienen las paredes y el suelo en un espacio. Una mano de pintura blanca (incluidos marcos y puertas) aporta luz y vida; el suelo estaba desgastado y opaco, el acuchillado ayudó a resucitar la autenticidad y personalidad de la madera. El apartamento mantiene su esencia vintage pero el lavado de cara de suelo y paredes supone un trasplante de energía, una manera de rebautizar su espíritu para convertirlo en el lienzo en blanco que yo necesitaba.

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Welcome back!

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This is how my apartment looked like when I first saw it, as I said, a grandpa’s home

It’s been a long time! my last post was published a year ago, since then many things happened: I became a teacher, had a baby and bought an apartment (not too bad…) so I had a good excuse not to show up here. There is so much stuff to share and talk about, it is hard to tell where to start. Let’s choose my new home, I guess there is no cure for curiosity!

To make a long story short: I wanted to buy a house but I finally decided that an apartment met my needs in many ways (including my budget). After a long and heartbreaking search (instagram’s influence made my expectations hit a wall of “real-ity estate” supply) I finally found a place that could suit me. When I first stepped into this second-hand apartment, there was something slightly familiar, welcoming and cozy. I was entering somebody’s grandpa’s place, everything looked unaltered, as if the owners have just gone to buy the newspaper and were expected back home. The place looked oldish but with a soul. The structure was a vintage one: separate sitting and dining-room areas, balcony, double entrance (one in the kitchen) and a rather square plot, no waste in corridors. I immediately sensed the potential. Two months later it was mine. In the coming post I will describe little by little how I transformed this old-lady’s apartment in a cozy, eclectic, vintage-inspired, recycled, 21st century home with a rather restricted budget and a boundless imagination. Today I will share only a glimpse to whet your appetite, the before-and-not-the-after threshold of a restoring narrative. 

Hace más de un año que publiqué mi último post: en este tiempo me he convertido en profesora, propietaria y madre. Ha sido una etapa de mi vida muy intensa, bonita y no siempre fácil. Grandes cambios en poco tiempo que me han apartado de esta ventana de comunicación. He vuelto dispuesta a compartir muchas cosas. Mi vida ha dado un giro y cambiado radicalmente, supongo que como resultado también mi blog, para el que ahora tengo mucho menos tiempo. Y aunque no sea el cambio más importante de mi nueva vida, mi casa sí es la novedad más DIY (bueno, si lo pienso un bebé lo es todavía más) y por ahí voy a comenzar. Mi idea inicial era comprar una casa, sin embargo, pronto me di de bruces con una realidad inmobiliaria y el vil metal, circunstancias por las que me vi abocada a comprar un piso. Además de las restricciones presupuestarias, me condicionaba también la comodidad de vivir en el centro de una ciudad con todos sus servicios (cuando estás embarazada ves la vida en escala-bebé y el rural se vuelve un poco menos romántico). No os voy a relatar la lista de sapos inmobiliarios que tuve que conocer antes de encontrar a mi príncipe azul de segunda mano, con que me hayan deprimido a mí, llega. Solo diré que cuando entré en este apartamento sentí que estaba frente a algo familiar y con alma. Fue como irrumpir en una casa en donde sus dueños estuviesen momentáneamente ausentes. Era la casa de una abuela de nuestra época, de hecho muchos de los muebles y objetos me recordaron a la casa de mi propia abuela, quizás por eso todo fuese tan extrañamente conocido. Lo que me hizo dar el sí quiero fue su localización, estructura retro (con entrada de servicio en la cocina y zonas separadas de estar y comedor), su luminosidad y sensación de espacio (nunca 100 metros dieron tanto de sí). En pocos meses y estando en la última fase de mi embarazo transformé este apartamento de abuelita en un hogar del siglo XXI, sin perder su esencia vintage. Ecléctico, reciclado y de presupuesto low-cost, este piso se convirtió en nuestro nuevo hogar. Para abrir boca, os muestro una foto de como era la zona de estar y comedor cuando entré por la puerta por primera vez, para que veáis con vuestros propios ojos, lo que me encontré e intentéis imaginar su transformación, un viaje cuasi épico (embarazo mediante) que pronto compartiré con vosotros.

Bom Jesus, Braga

Here you have my last trip to Portugal. We stayed at the Parque Hotel next to the Bom Jesus temple. The views are spectacular and staying beside this monument was a realprivilege. This hotel is a great option if you are planning to visit Braga (don’t forget your car to drive downtown!) 

Si tenéis en mente visitar la ciudad portuguesa de Braga, podéis valorar la opción de dormir en el Hotel do Parque, en el Monte de Bom Jesus, donde se encuentra el santuario del mismo nombre. Este hotel está situado en un lugar privilegiado; desde la ventana de la habitación se puede ver la entrada del templo y unas vistas espectaculares de la ciudad de Braga. Un antiguo elevador llega a los pies del templo, justo al lado de un hermoso mirador donde te puedes tomar un aperitivo por un precio irrisorio. Un lugar perfecto para un paréntesis mágico y atemporal.

It’s time!

IMG_20161230_163404.jpgI took a little break from my blogger’s duties but I am back with the New Year. 2017 sounds like an interesting number, interesting and also disturbing: time flies! I thought this would be a great way to celebrate time and all the hours left for enjoying our lives during this brandnew year: my two new retro watches. I have already confessed to be a vintage brooch collector but I am also a huge fan of old watches. These two are quite different in style but I love both of them. I bought them at a flea market in Santiago de Compostela.

Después de un pequeño descanso de mis deberes blogueros he vuelto con la llegada del nuevo año. Este 2017 suena interesante, prometedor, muchas horas por delante para desarrollar nuestros sueños, ilusiones y proyectos. Además de coleccionar broches me encanta comprar relojes, sobre todo relojes vintage. Aquí os muestro los dos últimos que me compré en un mercadillo que se celebra los jueves en la plaza de Cervantes, en Santiago de Compostela. Un Wittnauer y un Titus, dos estilos opuestos que me fascinan, ambos de cuerda. Con la promesa de muchas horas felices en el horizonte, os deseo un maravilloso 2017.

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Gyozas caseras

img_20161203_151756Are you also a gyoza fan? I found a great site where the recipe of this delicious dish is described in detail. No way you can get it wrong. It takes time but it is worth it. Give it a try!  

Me encanta la cocina asiática, no es ningún secreto. Entre los platos que más me gustan están las gyozas. No es muy fácil encontrar restaurantes donde hagan este plato en donde yo vivo, así que decidí intentar hacerlas yo misma. Encontré una página estupenda donde se enseña fantásticamente como hacer la masa y el relleno. El resultado es exactamente lo que esperaba, la receta está explicada de maravilla y no hay margen de error. Os animo a que lo intentéis si os gusta esta receta, es laboriosa pero el resultado vale la pena.

http://www.kwanhomsai.com/pasta-para-empanadillas-chinas-gyozas-y-dumplings/

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